Los desenfrenados procesos de desarrollo de las últimas décadas han llevado a nuestro planeta a un punto crítico desde el punto de vista medioambiental. Las grandes áreas urbanas desempeñan un papel fundamental en este sentido, ya que constituyen sistemas a gran escala que devoran recursos y producen residuos y contaminación.
Para mitigar estos efectos, los espacios verdes urbanos deben añadir un fuerte componente medioambiental a sus funciones estéticas y recreativas. Estos nuevos ecosistemas urbanos deben integrarse en la planificación y estructuración de la ciudad, incorporando los ciclos existentes en la naturaleza, lo que requiere una colaboración eficaz entre urbanistas y arquitectos paisajistas.
Una conferencia de Carlos Ávila, Universidad de Zaragoza
Para mitigar estos efectos, los espacios verdes urbanos deben añadir un fuerte componente medioambiental a sus funciones estéticas y recreativas. Estos nuevos ecosistemas urbanos deben integrarse en la planificación y estructuración de la ciudad, incorporando los ciclos existentes en la naturaleza, lo que requiere una colaboración eficaz entre urbanistas y arquitectos paisajistas.
Una conferencia de Carlos Ávila, Universidad de Zaragoza




