Descripción
A pesar de sus misteriosos orígenes y su controvertida genealogía, los fatimíes fueron una de las dinastías más brillantes del mundo musulmán. Su reinado en Egipto, de 969 a 1171, marcó profundamente la historia del país. El Cairo se convirtió en una capital de poder, pompa y refinamiento cultural, en el corazón de una gran potencia mediterránea.
Este periodo estuvo marcado por una intensa creatividad artística. La arquitectura, los tejidos, las joyas, los marfiles, los cristales de roca tallados y la cerámica dan testimonio de una artesanía extraordinaria. Producidos para la corte, la población y la exportación, estos objetos difundieron la influencia de El Cairo fatimí hasta Sicilia, el sur de Italia y Siria. Cruzados y peregrinos incluso llevaron a Occidente obras que más tarde se transformaron en objetos cristianos. Con los fatimíes, Egipto recuperó una influencia comparable a la




