Descripción
El alegre nacimiento de Enrique de Navarra, en la noche del 13 de diciembre de 1553, es el acontecimiento central que ilumina el castillo de Pau. Este acontecimiento se produce en un contexto de notable vitalidad artística y política, fomentada por los reyes de Navarra en sus residencias de Pau y Nérac.
De aquella época, el castillo conserva una arquitectura de estilo renacentista, el famoso «caparazón de tortuga», y un recuerdo que solo espera renacer.
Una visita privilegiada guiada por el conservador del Museo Nacional y de la finca del castillo de Pau.




