Escudo de Pau
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Pau Pyrénées Tourisme

El Bearn Una tierra con carácter

Lo imprescindible de Bearne

En Bearn, nuestros grandes cursos de agua se llaman «gaves». Las ciudades por las que discurren tienen tanto carácter como estos intrépidos ríos. Desde Pau, siguiendo el curso del Gave, descubre Nay, Oloron Sainte-Marie, Orthez, Navarrenx, Sauveterre y Laàs. Sin olvidarte de hacer una parada en Salies-de-Béarn…

1. La bastida de Nay Diversión en aguas bravas

Nay es una bonita bastida que se ha convertido en un próspero centro comercial. Aún hoy, su mercado de los martes por la mañana es uno de los más importantes de la región. Este éxito permitió a un acaudalado comerciante de telas, Pedro Sacaze, construir La Maison Carrée en la plaza central. En Nay, el Gave de Pau conserva su fuerza de torrente de montaña. Es el lugar ideal para saciar las ganas de practicar deportes de aguas bravas en el centro de ocio vecino de Le Saillet, en Lestelle-Bétharram. Tómate tu tiempo para visitar la Minoterie, un gigantesco molino convertido en galería de arte contemporáneo.

2. Oloron-Sainte-Marie Boina bearnesa y chocolate suizo

La capital del Alto Bearn se abre al valle de Aspe. Ciudad episcopal, conserva huellas del pasado en sus piedras. El pórtico esculpido de su catedral está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Si buscas el auténtico estilo bearnés, en Oloron Sainte Marie encontrarás unas bonitas boinas típicas de Bearn que fabrica la fábrica Laulhère desde 1840. Y aunque el chocolate Lindt no sea del Béarn, sí se elabora en Oloron, cuya tradición chocolatera se remonta a 1915.

3. Navarrenx Uno para todos, todos a Navarrenx

La bastida de Navarrenx se encuentra en el corazón de las tierras de los mosqueteros de Alejandro Dumas. Nuestros gascones favoritos crecieron en los alrededores de Navarrenx. Situada en el Camino de Santiago (Ruta de Le Puy-en-Velay), acoge a peregrinos desde la Edad Media. Aprovecha para degustar el salmón salvaje pescado en el Gave d’Oloron, bajo sus murallas… Mereció la pena el desvío, ¿no?

Viaje por carretera

El Bearn es ideal para hacer rutas en coche de lo más bonitas. ¡Déjate guiar por una región con una naturaleza preciosa!

Oficina de Turismo

¡Para organizar tu programa de vacaciones, acude ala Oficina de Turismo!

Senderismo

Ya sea en bicicleta o a pie, te esperan unas rutas preciosas. ¡No te olvides de llevar una cantimplora con agua fresca!

En la montaña

Dependiendo de la temporada, no olvides informarte sobre el tiempo y la accesibilidad de los puertos de montaña.

4. Salies-de-Béarn La sal de la vida

La Heste de la Saü: ¡en Salies-de-Béarn se celebra la sal que le ha dado fama desde la Antigüedad! Alimentada por un manantial de agua salada, Salies-de-Béarn ha construido su riqueza sobre el oro blanco. Esta fuente dio origen al balneario inaugurado en 1815, al que acudieron a curarse la familia Eiffel, Marcel Proust, Francis y Zelda Scott Fitzgerald… Famoso entre los amantes del buen gusto, el jamón de Bayona, el auténtico, se sala con la sal de Salies.

5. Orthez Orgullo bearnés

Fue en la antigua capital de los vizcondes de Bearn donde Gastón Fébus proclamó la independencia de Bearn. El lema de Orthez marca la pauta: «Toque-y si gauses» (¡Tócalo si te atreves!). Aún se puede ver allí la torre del homenaje del castillo de Moncade. En el siglo XVI, Juana de Albret fundó en Orthez una academia protestante. Un recuerdo que se conserva en el museo Juana de Albret. La ciudad experimentó un importante auge en el siglo XX con el descubrimiento del yacimiento de Lacq, el mayor yacimiento de gas natural de Francia, lo que atrajo a numerosas industrias petroquímicas a instalarse en la región.

Pau, campamento base Para visitar el Bearn

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