Descripción
Esta exposición ofrece una visión diferente del desarrollo de nuestras regiones.
En Francia, en la última década se ha artificializado una media de 24.000 hectáreas de zonas naturales, agrícolas y forestales al año. Esta expansión urbana tiene consecuencias muy reales: socava nuestra capacidad de producir alimentos localmente, daña los ecosistemas, alarga los desplazamientos diarios y supone una carga para los presupuestos familiares.
Mientras exploras esta exposición, te invitamos a mirar con otros ojos la forma en que se desarrollan nuestras regiones. Limitar la artificialización del suelo no es una limitación, sino una oportunidad real de mejorar nuestra calidad de vida, preservar el paisaje y proteger la biodiversidad.




