Me voy a Laruns con mi familia con un deseo muy sencillo: respirar el aire puro de los Pirineos sin tener que coger el coche. Tengo un pequeño reto en mente: ¡conseguir que mis hijos adolescentes se interesen por el viaje!
Nada más llegar al corazón del valle de Ossau, levantamos la vista: las montañas están ahí, nos rodean y nos dan la bienvenida. Mis hijos adolescentes observan y comentan lo que ven… Aguzo el oído y sonrío. Nuestra expedición empieza bastante bien.
Un poco de aire fresco, las montañas a la vista y tiempo por delante: al fin y al cabo, ¡no necesitamos mucho más!