Paseo por los caminos que recorre el erizo para desplazarse por la ciudad, al margen del tráfico y de las molestias causadas por las actividades humanas. Descubrimiento lúdico de un espacio protegido que se ha convertido en un auténtico símbolo de la protección de la biodiversidad.
De 5 a 99 años (niños acompañados). Inscripción obligatoria.